3 de octubre de 2012

¿Disfrutar de un ULTRATRAIL?: una visión neuropsicológica


"Seguramente el hombre no posee nada excepto un breve préstamo de su cuerpo, pero el cuerpo del hombre es capaz de placeres muy curiosos" [J.B.Cabell]

Permitirme que, aprovechando mi condición de neurólogo amante del ultratrail, y actual lesionado por esta maldita tendinopatía del Aquiles, de un poco de rienda suelta a mi mente y comparta con quien quiera leerla mi respuesta a esta pregunta: ¿POR QUÉ CORRER UN ULTRATRAIL?

Vuelta al Aneto 2010. Salida
Hace más de 2000 años que Aristóteles concluyó que lo único que buscan los hombres y las mujeres, más que cualquier otra cosa, es la felicidad. Y cualquier otra meta (poder, salud, belleza, dinero, amor...) la valoramos sólo en la medida en que nos permite alcanzar esta felicidad.
Y aquí estamos, la tira de siglos después, y no se tú pero yo no tengo muy claro los progresos de nuestra sociedad en este sentido. A pesar de tener más salud y vivir unas cuantas décadas más; a pesar de diponer de lujos que ya hubieran querido para sí los emperadores romanos, nos cuesta horrores darnos cuenta que hay vida antes de la muerte.

Con frecuencia buscamos más allá y perdemos de vista aquello que tenemos más cerca, un cuerpo capaz de cosas maravillosas.

Ver, oir, oler, saborear, amar, lanzar cosas, escalar, andar, nadar, saltar, correr... son ejemplos de centenares de cosas que podemos hacer con nuestros cuerpos. Todas ellas potencialmente agradables, no hay más que ver unos JJOO. 


Correr veloz como el viento, desentrañar los olores escamoteados en un vino, sacar bellas notas a un instrumento, bailar sobre el agua, mezclar colores como lo hace el pintor, o sabores como el cocinero, encuadrar realidades como el fotógrafo... y porqué no, enlazar kilómetros y kilómetros de montañas.

Todas son potencialidades que nos ofrece nuestro cuerpo. Son oportunidades infinitas de tener experiencias maravillosas.
Si tomamos conciencia de lo que los sentidos y el cuerpo pueden hacer y les damos un sentido, un orden, todo da paso a una agradable armonía en la conciencia. Nos sentimos flotar. Conseguimos ser felices.

Pero ¿cuántas personas conoces que disfruten de algunas de estas habilidades?. Pocas verdad. Ciertamente cuesta mucho esfuerzo (físico y mental como veremos) llegar a adquirir cualquiera de estas habilidades... Pero el que desea un coche más moderno o una casa más grande, o tener siempre la tecnología más avanzada, o viajar a un sitio más exótico que el año anterior... no invierte quizás incluso más esfuerzo que yo para hacer un ultratrail. Y para qué, me pregunto.

Seguro que muchos de vosotros habéis tenido que hacer frente a la misma pregunta en más de una reunión de amigos o familiares.
¿Pero tú estás loco? ¿Me quieres explicar por qué te vas a pasar todo un día con su noche a la montaña, a no parar de hacer kilómetros?
Aunque sé que no es lo más ortodoxo, a veces comienzo mi defensa con un contraataque -¿no es la meta que todos buscamos la felicidad? ¿no todos deseamos lograr experiencias óptimas?-
Hasta la fecha creo que no he convencido a nadie de que el único motivo es porque disfruto haciéndolo. Ese es el único y maravilloso motivo. Esa es la única respuesta.
Disfruto.
Sonrío.
Antes. Durante. Después.
Con mi amigo Toni en la I Yeti Trail Run

¿Pero COMO es posible disfrutar de eso?
Como para cualquiera de las otras "cosas maravillosas" que se pueden hacer con nuestro cuerpo, sólo lo conseguirán aquellas personas que trabajen y desarrollen las habilidades que se requieren. 
Y no me refiero sólo a entrenar como un burro. Esto podríamos decir que es casi imprescindible para hacer un ultratrail, pero de lo menos importante para disfrutarlo, que es lo que a mí más me interesa.
Será necesario un tandem cuerpo-mente, músculo-conciencia, que nos empuje cada kilómetro, que nos levante cada madrugada, que nos mantenga despiertos por la noche. Es lo que la terminología psicológica define como experiencia autotélica, o en otras palabras, que esto que hacemos tenga sentido en sí mismo, sin precisar de una recompensa externa, sin ser necesario hacerlo por debajo de un tiempo, sin ni tan siquiera ser necesario acabarlo para que haya merecido la pena estar allí. Aquí está el meollo.

Me gusta resumirlo de la siguiente manera:
- ENTRENAMIENTO = OPORTUNIDAD de hacer un ultratrail
- ENTRENAMIENTO + CONCIENCIA = HABILIDAD para disfrutar en un ultratrail


Equipo TRAILFEET en la 1 Trailwalker en España

No todo es hacer kilómetros.
Porque desarrollar habilidades no significa sólo que si me pongo fuerte como un mulo disfrutaré corriendo ultratrails. Podrás terminarlos sí, incluso conseguir algún tiempo impresionante, pero no te garantizo que eso te haga disfrutar, no más de unos instantes, mientras adelantas al último corredor que te quedaba por adelantar, mientras saboreas el galardón en la meta y sientes los aplausos, y unos pocos días más mientras recibes felicitaciones por el faisbuk.
Luego se acabó. 
Te aseguro que tu ego no va a oír el despertador a las 6 am cuando toque entrenar. O consigue que tu ego siga disfrutando pese a ir el último (como yo cuando apenas salíamos de Benasque en la Vuelta al Aneto), o al tener que abandonar por una inoportuna y tremenda ampolla (km 51 de la CSP; km 75 de la Javalambre -algún día escribiré algo sobre mis ampollas y yo-).

Pero indudablemente se necesita un "disciplinado" entrenamiento del cuerpo, o al menos, un buen acumulado para afrontar pruebas de ultratrail con cierta garantía. Además, nunca insistiré lo suficiente en la importancia de un chequeo médico regular (al menos una vez al año un vistacito a la patata con electro y ecocardiografía si es posible), porque seremos raros pero no suicidas, aunque a algunos les guste pensar lo contrario, y se les llene la boca de descalificativos hacia nuestro deporte aprovechando algún desgraciado accidente.

Tenemos que acostumbrar y preparar al cuerpo para aguantar y aguantar kilómetros y kilómetros de largas pistas sin que el lactato se nos dispare, de prolongadas pendientes donde la fatiga no nos detenga, de técnicos descensos dónde los músculos y los tendones no digan basta.
Pero si consigues esto, no tienes nada todavía.
Avanzando en la Cuerpo, Mente y Alma  2011

NO ES LO QUE SE HACE, SINO CÓMO SE HACE.
Porque no debemos confundir la forma con la sustancia. No es el hecho concreto de correr los 80 km de tal o tal otra carrera lo importante, o los 100, o los 330 del Tor des Geants. Siempre habrá una carrera que ponga el límite más alto, si es eso lo que buscas. Y te acabarán venciendo.
El cómo afrontar cada uno de estos desafíos es lo que me permite disfrutar de esto. Además de porque no me queda otra, ya que no me veo en el Tor des Geants ni de coña.

Y aquí es donde entra la mente. El verdadero responsable. El que terminará por definir si lo que estás haciendo será gratificante o no. Por lo que mejor será tenerla de aliado y seguir unas cuantas normas básicas, que se podrían esquematizar en:
1. Elegir bien el desafío. 
2. Que existan unas reglas del juego.
3. Recompensas a corto plazo (mis pequeños diamantes del camino)
4. Y lo más importante, atención totalmente volcada en el asunto.

Poco antes de abandonar en la CSP 115
Medir el desafío.
Si te pasas, tendrás que abandonar y podrás sentir frustración.
Si te quedas corto, quizás te aburras y pienses que has perdido el tiempo. 
Hay que saber dónde se mete uno. Y a veces lo menos importante es la distancia en kilómetros. 100 km en la CSP de Castellón pueden ser bien aguantados si tus tiradas largas han sido bien entrenadas, pero lo mismo en Andorra puede reventar tus cuádriceps o rotulianos en cualquiera de sus kilómetros verticales. La climatología, avituallamientos, tiempos de corte... son aspectos que deberíamos analizar antes de pagar la inscripción. Y aunque no te devuelvan el dinero, si en algún momento no lo ves claro (antes o DURANTE) lo mejor es retirarse y volver a coger carrerilla. No en vano, las pruebas de ultratrail tienen un elevado número de abandonos.

Reglas del juego.
El desafío tiene que tener unas reglas. Unas normas sobre las que desplegar y poder medir tus capacidades. Así en el ultra, sabes que hay un recorrido, un total de kilómetros. unos desniveles positivos y negativos que vencer, unos puntos de control a los que no debes llegar tarde, un tiempo total, un material obligatorio con el que cargar, una climatología que sufrir, una montaña que respetar. Y además, en alguno de ellos, por ejemplo en la Vuelta al Aneto, autosuficiencia, con lo que tienes que cargar con tu alimentación para todo el ultra.
Este es el tablero de juego.
Puerto de la Picada, Vuelta al Aneto 2010

Pero este tablero lo puedes enriquecer a tu gusto, añadiendo las reglas que te de la gana y que aumenten por tanto la complejidad del juego y la capacidad de disfrutar.  Yo por ejemplo considero el ocaso, la noche estrellada y el amanecer como casillas en las que hay que caer.
Qué quieres que te diga pero, sin restarle mérito al que pueda/quiera llegar antes,  amanecer frente al Aneto en el km 80 de la Vuelta al Aneto, tras coronar el puerto de la Picada, es un diamante en el camino que alguien se ha dejado por ir demasiado rápido.

Recompensas a corto plazo.
Esto es lo que yo llamo los diamantes en el camino. Prefiero detenerme a recoger cada uno de ellos, en vez de salir corriendo disparado hacia el cofre del tesoro que dicen está en la meta, porque a lo mejor no llego. O cuando llegue seguro que ya no está.
Momentos de la CSP 115

Antes descubres senderos, collados, cimas, arroyos, pistas, pueblos, gente, costumbres... Hay infinidad de pequeñas maravillas en el camino a las que dedicarles un poco de tu atención, a las que hacerles una foto o simplemente grabarlas en tu retina y mientras tanto sonreír.

Centrar la atención.
Cuando empieza el ultratrail, la máquina que has estado preparando durante tanto tiempo se pone en marcha. Tus piernas comienzan a trotar, tus sentidos comienzan a enviar información a tu cerebro, y éste centra toda su atención en elegir el mejor punto de apoyo según condiciones del terreno, en modificar el ritmo a llevar en cada momento según sensaciones, en decidir cuándo y qué comer, en parar, en seguir, en no olvidarme de hidratarme regularmente, en no dejarme ninguno de mis diamantes, en... tantas y tantas cosas, la mayoría inconscientemente, de manera que no queda resquicio alguno para que otros pensamientos o preocupaciones invadan tu mente.
Estas haciendo aquello para lo que te has preparado. Y el pasar de los kilómetros te va dando la retroalimentación positiva que tu cerebro pide. Lo estoy haciendo bien, piensas.  La experiencia es positiva. Todo va bien, todo fluye.

Subiendo Vallibierna. Vuelta al Aneto 2010
Tus pensamientos, tus intenciones, tus sentimientos y todos los sentidos están completamente enfocados  en la carrera. La conciencia está en armonía. No hay lugar para dudas.
Eres el "puto amo" como suele decirse.
Lo has sentido alguna vez? seguro que sí. Eso es fluir. Flotar. 
Y sigues adelante.


Crecimiento de la personalidad.
Y cuando terminas, no eres el mismo que un puñado de horas antes estaba bajo el arco de salida.
Si has conseguido flotar como te lo he contado, te sentirás más único que antes, más complejo, menos predecible, más capaz, sentirás dominar una habilidad que antes no poseías, sentirás una confianza en tí mismo que te permitirá afrontar nuevos retos. 
Vuelta al Aneto 2010. Meta

Cuando hayas probado el disfrute de una experiencia de éstas, doblarás tus esfuerzos por conseguirlo de nuevo.
Quizás corriendo en otro ultratrail.


21 comentarios:

Commedia dijo...

Muchas gracias por poner un poco de cordura y dar sentido a lo que, para muchos no lo tiene.

Al final encontré la referencia. Todo un personaje este Cabell, que llegó a escribir un libro en el que agradecía a la Sociedad para la Supresión del Vicio todos los esfuerzos que hizo para que «Jurgen» se convirtiera en un éxito :D

Te enlazo para seguirte…

miguelflor dijo...

No recuerdo bien quien dijo, "...porque está ahí", cuando le preguntaron porqué subía esta u otra montaña, y en parte y gracias a tu post es por eso, y bien explicado queda, tenemos la necesidad de afrontar un reto y a ser posible terminarlo y si no al menos lo hemos intentado y de esta forma martilleamos cual yunke nuestra estima para afrontar nuevos retos y estar capacitados para lo que pueda venir pero en el fondo es porque nos hace felices y nos ayuda a "desconectar" del stress diario.

Cuídate esos Aquiles que te quedan muchos kms. por compartir y disfrutar.

AtalantasWeb dijo...

Yo también quiero darte las gracias por lograr expresar con tan certeras palabras lo que sentimos muchos. Cordura, como dice Commedia.

Creo que sabemos bien a qué tipo de burrada pseudo-periodística sin sentido te refieres, a propósito de los últimos acontecimientos. La mitad de esas frases me han dolido y a la otra mitad no daba crédito pese a estar leyéndolas.
Así que gracias de verdad, Michel.

Que nos veamos pronto, ¿vale?

Atalanta.

Pedro dijo...

Mas razón que un santo, amén.

jaimescolano dijo...

Poco más que añadir. A quien no lo entienda se le escapan muchas cosas maravillosas de la vida. Buscar el límite es una forma de alcanzar la felicidad, sólo quiero que respeten eso. Si no puedo seguir ese camino seré un desgraciado.
Gracias Michel...

ANDANDAEH dijo...

Hacía tiempo que no leía un articulo tan intenso y emocional sobre el ultratrail. Después de la burrada periodistica publicada esta semana este articulo es de agradecer.

Gracias por hacerme pasar unos minutos de lectura entretenidos.

Otro blog que seguir.

andreu dijo...

eres un gran maestro amigo mío y quiero seguir ahi, contigo.

Un abrazo.

Ppong dijo...

¡Muchisimas gracias!
No te las doy por leer lo que me gusta oir, sino por leer una reflexión razonada, con conocimiento de causa y, por qué no, porque es motivadora y pacífica.
Reitero mi agradecimiento...
Un saludo

ser13gio dijo...

Muy interesante post, deberíamos leerlo todos los corredores de larga distancia.

Por cierto, pronto empezaré una larga serie de post sobre tendinosis aquílea y mi experiencia con ella. También me pusieron factores de crecimiento. Por si te apetece y te da ideas. Serán largos y tediosos, aviso.

Saludos,
s

Anónimo dijo...

Enhorabuena y gracias por expresar tan bien lo que sentimos cuando tratamos de afrontar una nueva "aventura"... o mejor dicho "nuestra "aventura".

Recuperate pronto amigo!!

Elías

profe dijo...

¿Por que escalar montañas?...Porque están ahí --George Mallory

Lo he encontrado en
http://porqueestanahi.blogspot.com.es

profe dijo...

Aristóteles era un tipo listo. Dijo que nos movíamos por dos tipos de motivaciones: el apetito concupiscible y el irascible. Leonardo Polo lo explica con su habitual precisión en el texto siguiente:
"el apetito concupiscible busca su fin en el presente; pretende encontrarlo y gozarlo en seguida. También se le puede llamar sensualidad. Intentar de inmediato el bien sensible es la tendencia sensual. En cambio, el apetito irascible intenta bienes futuros, arduos, cuya consecución requiere poner medios. En rigor, los medios no se buscan por sí mismos, pero el apetecerlos de manera indirecta muestra el vigor del apetito. La concupiscencia se limita a gastarlos en seguida (si se pretende un banquete, se necesitan medios, por ejemplo, dinero para pagarlo. Procurar los medios es propio del apetito irascible). De aquí se sigue que la concupiscencia es esporádica: se despierta para apagarse al ser satisfecha. El apetito irascible es más duradero, puesto que se ocupa de los medios."

JMMJ64 dijo...

Buen amigo. Puedes decir que a uno de esos que te preguntaron porqué lo haces, le has convencido con tu respuesta. Cada uno buscamos, o al menos deberíamos hacerlo, la felicidad, la plenitud. Pero como tu dices hay muchos que desgraciadamente se quedan en la superficialidad de muchas cosas.
Tu y yo, por oficio, sabemos que esa felicidad superficial produce mucho desencanto, mucha frustración.
Comparto lo que escribes, pero si quería hacerte una acotacion. Hablas en algún momento de la dualidad mente-músculo. Esa dualidad que nos enseñaron en la facultad no es más que una falacia académica que debemos a algunos filósofos entre los que destaca Descartes, y los que le han seguido. Sin embargo, si reflexionamos en profundidad sobre la sensación de felicidad y las emociones que defines ante esos diamantes que encuentras en el trail, encontrarás que comparten todas una maravillosa sensación de bienestar, de desaparición del dolor, del cansancio. Eso es así porque esa es la verdadera sensación de bienesgtar que se extiende como un todo indivisible entre tu yo consciente y el resto de tus sistemas corporales.

Mucho ánimo con tu lesión y que pronto puedas recuperar esas maravillosas sensaciones.

UN abrazo,

JMMJ

Jose Mª Mariscal dijo...

Simplemente genial, gracias por expresar de una forma tan clara lo que tanto trabajo me cuesta ami

Sr. Ornitorrinco dijo...

Yo tambien vi amanecer bajando de la Picada (2011)... fluir flotar te comprendo.
De lo mejor que he leido ultimamente.

Daniel dijo...

Excelente e interesante post. Ni yo mismo lo hubiese escrito mejor.
Saludos y a recuperarse

Katia dijo...

Entiendo perfectamente las sensaciones que describes cuando se acaba un ultratrail: SON ASÍ,realmente. Gracias por darles forma

Hortensia dijo...

Gracias por estas palabras, que entierran los comentarios falsos, a los que buscamos y adquirimos esa energía que nos compensa toda la semana, todo el mes.
Volviendo a sentirnos niños, libres, adquirir sensaciones añadidas a cada kilómetro. Sonrisas compartidas que no olvidas y que piden más. Espero que te recuperes pronto, un abrazo.

Anónimo dijo...

Yo tenia un mal día y he dicho: voy a ver si veo algo nuevo de mis sobrinos, esos que me hacen sonreir nada más ver sus fotos y pensar que algún día estare por allí y se podran quedar en casa de su tita,aunque a este paso alguno ira con la novia. Y me he encontrado con ese precioso artículo, que a pesar de que no tengo ni puñetera idea de trail, nada más que lo que tu me transmites, me hace recapacitar en el dia a dia que llevamos.
ERES LA OSTIA NENE.
TE QUIERO.

Anónimo dijo...

Hola, sigue asi. Siendo tu FELIZ con tus diamantillos, Haces que nosotros tambien sepamos valorar los que nos vamos encontrado.

Benjamín Alcober dijo...

Genial relato!!!

Gracias por compartir con nosotros un texto que resume lo que sentimos cuando corremos una ultratrail.

Con tu permiso lo comparto con amigos.

Un saludo y sigue corriendo.
Benji